La inocuidad alimentaria es la ausencia de peligros que puedan dañar la salud de las personas que consumen los alimentos. Los alimentos contaminados pueden causar desde intoxicaciones alimentarias hasta enfermedades graves como la hepatitis A, el cólera o la salmonelosis.
Para garantizar la inocuidad alimentaria, se pueden implementar medidas como:
Revisar periódicamente las auditorías
Considerar los sistemas de monitoreo
Inspeccionar y mantener el equipo
Brindar apoyo y alentar a los empleados a participar
Cumplir con las normas de higiene alimentaria, envasado y etiquetado.
Para garantizar la inocuidad alimentaria, se pueden implementar medidas como:
Revisar periódicamente las auditorías
Considerar los sistemas de monitoreo
Inspeccionar y mantener el equipo
Brindar apoyo y alentar a los empleados a participar
Cumplir con las normas de higiene alimentaria, envasado y etiquetado.